
96 AÑOS DE NUESTRO INSTITUTO 1925-2021



ÚNETE A ORAR CON NOSOTROS:
Oramos por los nuevos CATECÚMENOS nacidos de la Pascua, que durante estos días recibirán los sacramentos de la iniciación cristiana. Qué los sacramentos recibidos no se queden en una mera ceremonia más sino que sean los que marquen su ser de cristiano.
El evangelio de hoy nos dice: «Hemos visto al Señor»
M. Josefa Campos nos diría:
«Dame Señor fuerzas, aumenta mi fe»

ÚNETE A ORAR CON NOSOTROS:
En nuestro mundo, a nuestro lado, están las otras PANDEMIAS del siglo XXI. Probablemente muy difíciles de erradicar, pandemias provocadas por la realidad del momento…vivir de espaldas a los demás y de sus realidades. LA PEOR DE LAS PANDEMIA ES LA INDIFERENCIA.
El Evangelio de hoy nos recuerda nuestra misión: SER SERVIDORES DE LOS DEMÁS » El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor.»
M. Josefa Campos nos diría:
«Obremos con caridad. Que esta virtud presida todos vuestros actos»

ÚNETE A ORAR CON NOSOTROS:
Esta semana oramos por todos los PADRES DEL MUNDO.
Por todos los que están entre nosotros y por todos los que ya están en el cielo.
El Evangelio de esta semana nos recuerda que «TANTO AMÓ DIOS AL MUNDO QUE NOS ENTREGÓ A SU HIJO ÚNICO»
M. Josefa Campos nos diría: «yo por las almas lo doy todo»

ÚNETE A ORAR CON NOSOTROS
Oramos por todos los buenos sacerdotes, entregados hacer presente a CRISTO en medio de los hombres.
Oramos para que S. José sea el modelo de Padre y hermano en su orden sacerdotal.
«HACED ESTO EN MEMORIA MÍA»
M. Josefa Campos fue una mujer que amó, respetó y valoró el sacramento del orden sacerdotal hasta el extremo…su exquisitez espiritual hizo que el Instituto tenga siempre presente y ore por todos los sacerdotes de buena voluntad.
Oremos nosotros también para que los jóvenes respondan a la llamadas de Dios y sean fieles servidores de su Iglesia.

Hola Familia.
Como miembro de la FMJC me permito la licencia de dirigirme a cada uno de los que os sentís parte viva de esta familia.
Parece que todos teníamos mucha prisa por arrancar la hoja del calendario y dar paso a este nuevo año que muchos ya han bautizado como el de la esperanza, sin embargo, de ayer a hoy nada ha cambiado.
Recordar aquí y ahora lo vivido durante el año pasado sería eterno, pero yo sí que quiero pediros que por unos instantes miremos atrás y demos gracias porque seguimos aquí, porque hemos podido compartir presencialmente o en la distancia alegrías y tristezas, esperanzas y amarguras, pese a todos ESTAMOS AQUÍ….SEGUIMOS AQUÍ.
Como FAMILIA MADRE JOSEFA CAMPOS tenemos una gran misión en estos momentos en que la fatiga emocional de muchos hermanos nuestros va haciendo mella en la vida.
Es la hora de hacer todo lo posible por los que nos rodean, por los que nos necesitan, es el momento de ser un instrumento en manos de Dios para los demás, y cuando las fuerzas fallen, y las debilidades humanas aparezcan en nuestra vida pedir las fuerzas para lo imposible.
Cada día es un don, cada día es un milagro, cada día es una dar gracias por poder seguir y como miembros de esta familia, que todos seamos uno en la fe, la esperanza y la caridad.
Es la hora de la misión, es la hora de ser testigos de la verdad.
Bendecido Año Nuevo para toda la FAMILIA MADRE JOSEFA CAMPOS.
M.R.S

Puede parecer contradictorio el título de esta entrada con el lema presentado para este nuevo curso tan peculiar que hemos comenzado hace poco: “Sueños”/“Despierta”. Pero, como iremos viendo a lo largo del mismo, no lo es en absoluto.
Hay que tener sueños para ponerse en camino, pero no vivir de ensoñaciones. Los sueños, en la Biblia, siempre aparecen como mensajes de Dios. Mensajes que, casi siempre, conllevan una tarea, un encargo, una misión.
Por eso, comenzamos este curso, a pesar de las situaciones dolorosas que nos está tocando vivir, con gran entusiasmo, a semejanza de nuestro Dios que, al pensarnos, se entusiasmó y por eso nos creó. Nos y os invitamos a compartir lo que soñamos para nuestra revitalización personal, familiar, institucional, carismática, eclesial, para el mundo en que el Creador nos ha sembrado y la naturaleza que ha puesto al servicio y al amoroso cuidado de toda la Humanidad, no para que acaparemos sus bienes unos pocos o la expoliemos y destruyamos.
Os iremos haciendo llegar las actividades que se programen para trabajar en este crecimiento y revitalización integral de todos y de todo, así como los medios por los que podremos compartir nuestros “sueños despiertos”. Porque es tarea de cada persona y grupo trabajar y aportar ideas para irlos haciendo realidad. Que el Espíritu de Jesús nos ilumine y caldee en corazón; que María, nuestra Madre, que hoy recordamos como Virgen del Rosario, nos ayude a vivir los misterios de la vida de su Hijo y que el ejemplo e intercesión de Madre Josefa Campos nos estimulen y ayuden a hacer realidad el Sueño amoroso del Padre para nosotros y para todo lo creado.
Un abrazo fraterno, en unión de oraciones.
Hna. M. Ángeles Sanz, O. C.
A mis hermanas Operarias Catequistas.
30 de junio de 2020
Raramente cuando han pasado setenta años del tránsito de una persona a la casa del Padre nos acordamos, sencillamente porque no queda mucha gente detrás que haga memoria de su partida. Solo aquellas personas que han pasado por la vida dejando una huella y un legado imborrable perduran en la memoria y en la historia.
No cabe duda de que Madre Josefa Campos está viva en la historia, en la vida y en la memoria de sus hijas Operarias Catequistas y también en muchas personas que con el tiempo han ido conociendo y profundizando en el carisma que ella fielmente nos legó, para seguir un camino cargado de vida, de esperanza y de infinita confianza puesta en Dios.
Las palabras de alguien que la conoció y reconoció sus dones, que vio como daba vida a la voluntad de Dios con su Obra son la mayor prueba de que M. Josefa nació, vivió y murió a esta vida para vivir con Jesús porque ese sí que era su verdadero cielo.
“No estéis tristes, pues tenéis una santa en el cielo que os ayudará más que os ayudaba desde aquí. Estad atentas y pensad en todos los actos qué es lo que ella hacía, cómo lo hacía y con qué espíritu. Obrad en consecuencia y estad seguras que la Obra ganará y crecerá como no tenéis idea ni podéis imaginar. El Señor os bendiga”.
Las palabras dirigidas por D. Marcelino Olaechea a las Operarias Catequistas son el fiel reflejo de haber conocido a una persona que hizo de toda su vida un camino de santidad, consciente que el legado dejado a sus hijas iba a dar fruto y fruto en abundancia.
Hoy, es un día muy especial para el Instituto, pero también para todos los que de alguna manera nos sentimos parte de este ser y sentir, es un día en el cual nos invita a calzarnos las sandalias peregrinas por el sendero de la vida y como María, como M. Josefa ponernos en camino para seguir haciendo presente a Cristo en medio de los hombres. Es el momento de decir a todos me encanta mi heredad. M. Josefa en su testamento nos da la clave espiritual: la oración, por todo y por todos y eso sí que desde nuestras realidades es posible. Hoy en mi oración solo pido que el Instituto viva nutrido de la fe, la esperanza y la caridad, y sobre todo viviendo de la raíz para que camine con Jesús y así arda el corazón de cada Operaria Catequista, de cada miembro de la Familia Madre Josefa Campos y podamos decir como Madre Josefa “Hice Señor, lo que entendí ser tu voluntad y con el único fin de agradarte”.
Hermanas, feliz día, que Madre Josefa desde el cielo siga intercediendo por esta Obra que es de Dios y que ha dejado en manos de cada una de las Operaria Catequista para que sigan escondidas brillando únicamente por la humildad.
Que Dios las bendiga. Fraternalmente, M.R.S.