Siguiendo el carisma de Madre Josefa Campos y su Espíritu de contínuo integrar en la misma el Espíritu de las Bienaventuranza, las Operarias Catequistas abren la casa de acogida en Casma Peru el 6 de noviembre de 2008 para dar sentido al lema del Instituto «Toma al niño y nútrelo para mí» y para poder estar más cerca del Crito pobre y marginado. Esto es una gran riqueza para nuestro Instituto que, viviendo en «Unión de la Pasión de Cristo y los Dolores de Nuestra Madre» intenta hacer realidad día a día la encarnación de Dios en los más necesitados de nuestra tierra.
MUCHAS FELICIDADES POR ESTA LABOR Y ESTA MISIÓN. QUE DIOS BENDIGA SU OBRA Y A CUANTOS LA LLEVAN A CABO. GRACIAS FAMILIA MADRE JOSEFA CAMPOS. GRACIAS HERMANAS OPERARIAS CATEQUISTAS.
Existe una Asociación Solidaria que se preocupa de recaudar fondos para ayudar a mantener esta obra en pie. Puedes hacerte socio/a dirigiéndote a Email: asociacionsolidariamjc@hotmail.com o llamando al 636415155
Despues de casi dos años sin vernos, sin poder estar juntos, de nuevo en nuestro riconcito de serenidad y paz: la capilla del oratorio, donde compartimos oración, encuentro con Jesús y fraternidad.
«El Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres. Salmo 125»
Os presentamos la carta de nuestra Madre General Paula Caño Cortázar con motivo de la celebración del 150 aniversario del nacimiento de la Madre Josefa Campos
Como miembro de la FMJC me permito la licencia de dirigirme a cada uno de los que os sentís parte viva de esta familia.
Parece que todos teníamos mucha prisa por arrancar la hoja del calendario y dar paso a este nuevo año que muchos ya han bautizado como el de la esperanza, sin embargo, de ayer a hoy nada ha cambiado.
Recordar aquí y ahora lo vivido durante el año pasado sería eterno, pero yo sí que quiero pediros que por unos instantes miremos atrás y demos gracias porque seguimos aquí, porque hemos podido compartir presencialmente o en la distancia alegrías y tristezas, esperanzas y amarguras, pese a todos ESTAMOS AQUÍ….SEGUIMOS AQUÍ.
Como FAMILIA MADRE JOSEFA CAMPOS tenemos una gran misión en estos momentos en que la fatiga emocional de muchos hermanos nuestros va haciendo mella en la vida.
Es la hora de hacer todo lo posible por los que nos rodean, por los que nos necesitan, es el momento de ser un instrumento en manos de Dios para los demás, y cuando las fuerzas fallen, y las debilidades humanas aparezcan en nuestra vida pedir las fuerzas para lo imposible.
Cada día es un don, cada día es un milagro, cada día es una dar gracias por poder seguir y como miembros de esta familia, que todos seamos uno en la fe, la esperanza y la caridad.
Es la hora de la misión, es la hora de ser testigos de la verdad.
Bendecido Año Nuevo para toda la FAMILIA MADRE JOSEFA CAMPOS.
Lema para el curso 2020/2021: “EL ESPÍRITU DE JESÚS DESPIERTA EL CORAZÓN Y NOS PONE EN CAMINO”
Puede parecer contradictorio el título de esta entrada con el lema presentado para este nuevo curso tan peculiar que hemos comenzado hace poco: “Sueños”/“Despierta”. Pero, como iremos viendo a lo largo del mismo, no lo es en absoluto.
Hay que tener sueños para ponerse en camino, pero no vivir de ensoñaciones. Los sueños, en la Biblia, siempre aparecen como mensajes de Dios. Mensajes que, casi siempre, conllevan una tarea, un encargo, una misión.
Por eso, comenzamos este curso, a pesar de las situaciones dolorosas que nos está tocando vivir, con gran entusiasmo, a semejanza de nuestro Dios que, al pensarnos, se entusiasmó y por eso nos creó. Nos y os invitamos a compartir lo que soñamos para nuestra revitalización personal, familiar, institucional, carismática, eclesial, para el mundo en que el Creador nos ha sembrado y la naturaleza que ha puesto al servicio y al amoroso cuidado de toda la Humanidad, no para que acaparemos sus bienes unos pocos o la expoliemos y destruyamos.
Os iremos haciendo llegar las actividades que se programen para trabajar en este crecimiento y revitalización integral de todos y de todo, así como los medios por los que podremos compartir nuestros “sueños despiertos”. Porque es tarea de cada persona y grupo trabajar y aportar ideas para irlos haciendo realidad. Que el Espíritu de Jesús nos ilumine y caldee en corazón; que María, nuestra Madre, que hoy recordamos como Virgen del Rosario, nos ayude a vivir los misterios de la vida de su Hijo y que el ejemplo e intercesión de Madre Josefa Campos nos estimulen y ayuden a hacer realidad el Sueño amoroso del Padre para nosotros y para todo lo creado.
Raramente
cuando han pasado setenta años del tránsito de una persona a la casa del Padre
nos acordamos, sencillamente porque no queda mucha gente detrás que haga
memoria de su partida. Solo aquellas personas que han pasado por la vida
dejando una huella y un legado imborrable perduran en la memoria y en la
historia.
No
cabe duda de que Madre Josefa Campos está viva en la historia, en la vida y en
la memoria de sus hijas Operarias Catequistas y también en muchas personas que
con el tiempo han ido conociendo y profundizando en el carisma que ella
fielmente nos legó, para seguir un camino cargado de vida, de esperanza y de
infinita confianza puesta en Dios.
Las
palabras de alguien que la conoció y reconoció sus dones, que vio como daba
vida a la voluntad de Dios con su Obra son la mayor prueba de que M. Josefa
nació, vivió y murió a esta vida para vivir con Jesús porque ese sí que era su
verdadero cielo.
“No estéis tristes, pues
tenéis una santa en el cielo que os ayudará más que os ayudaba desde aquí.
Estad atentas y pensad en todos los actos qué es lo que ella hacía, cómo lo
hacía y con qué espíritu. Obrad en consecuencia y estad seguras que la Obra
ganará y crecerá como no tenéis idea ni podéis imaginar. El Señor os bendiga”.
Las
palabras dirigidas por D. Marcelino Olaechea a las Operarias Catequistas son el
fiel reflejo de haber conocido a una persona que hizo de toda su vida un camino
de santidad, consciente que el legado dejado a sus hijas iba a dar fruto y
fruto en abundancia.
Hoy,
es un día muy especial para el Instituto, pero también para todos los que de alguna
manera nos sentimos parte de este ser y sentir, es un día en el cual nos invita
a calzarnos las sandalias peregrinas por el sendero de la vida y como María,
como M. Josefa ponernos en camino para seguir haciendo presente a Cristo en
medio de los hombres. Es el momento de decir a todos me encanta mi heredad. M. Josefa en su testamento nos da la clave
espiritual: la oración, por todo y por todos y eso sí que desde nuestras
realidades es posible. Hoy en mi oración solo pido que el Instituto viva
nutrido de la fe, la esperanza y la caridad, y sobre todo viviendo de la raíz
para que camine con Jesús y así arda el corazón de cada Operaria Catequista, de
cada miembro de la Familia Madre Josefa Campos y podamos decir como Madre
Josefa “Hice Señor, lo que entendí ser tu voluntad y con el único fin de
agradarte”.
Hermanas,
feliz día, que Madre Josefa desde el cielo siga intercediendo por esta Obra que
es de Dios y que ha dejado en manos de cada una de las Operaria Catequista para
que sigan escondidas brillando únicamente por la humildad.
Que Dios las bendiga. Fraternalmente, M.R.S.
Agradecemos a todos los que habéis colaborado intensamente en la elaboración de este vídeo Operarias Catequistas