Testimonios

Conocí a las hermanas en y por el Colegio de la Presentación y Santo Tomás de Villanueva. Yo ingresé en el colegio en el año 1964 y nuestro rector D. José Espasa, nos hablaba de las hermanas de Alaquàs y de la unión que con la fundadora, Madre Josefa y con la comunidad mantuvo D. José Bau, que fue el primer director de la Congregación. Las palabras del rector siempre manifestaban estima sincera por las hermanas y su misión. Esa estima y reconocimiento iba penetrando también en el corazón de los colegiales. Teníamos poco contacto con ellas pero siempre, llegados los días de la fiesta recibíamos con agrado y alegría la visita de dos hermanas que respondiendo a la invitación participaban en la Eucaristía.

Durante los años de estancia en el colegio solíamos acudir a la casa de Alaquàs a practicar nuestros ejercicios espirituales. Era un poco como casa nuestra. O al menos para nada era ajena a nosotros. Las hermanas nos trataban y cuidaban  con gran delicadeza. Siempre había algunos momentos en que alguna de las hermanas nos hablaban de la figura de su fundadora Madre Josefa, del Padre Bau, de la misión de su Congregación...etc. Ello nos ayudaba a conocerlas más y a considerar y valorar su misión.

Mi primer destino fue como coadjutor de la Parroquia de San Luis Beltrán de Torrente. Recuerdo perfectamente como cada mañana, las tres religiosas residentes en su fundación de Torrente, dos jóvenes y una más mayor, participaban en la Eucaristía de las siete treinta de la mañana. También a través de ellas fui conociendo mejor su misión evangelizadora y catequética.

Años más tarde, en Meliana y Roca-Cuiper, oía comentar a las personas mayores como con un carro o un carro tartana cada domingo acudían las "monjas", para enseñarles el catecismo. Y cómo ni el barro ni el agua de los caminos cuando llovía o el polvo en época de sequia les hacían desistir de su trabajo catequético. Incluso en Roca Cuiper me hablaban de como habían llegado a tener una casa allí. La mies era mucha y ellas acudían solícitas a trabajar en ella.

Sé que como en todas las órdenes, y congregaciones religiosas, y nosotros mismos los sacerdotes diocesanos, nuestras hermanas pasan por escasez de vocaciones, por ello me uno a la oración pidiendo al Señor vocaciones para nuestras Operarias Catequistas, dado que posiblemente hoy sea más necesaria su presencia y misión, por las dificultades que la fe en Jesucristo está encontrando en nuestra sociedad.

Antonio Sancho. Párroco de Massarrojos

PARROQUÍA DE MASSARROJOS

CENTRO CATEQUÉTICO QUE FUNDÓ LA M. JOSEFA CAMPOS.