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Colaboradores Colombia

 GRUPO DE COLABORADORES DE MADRE JOSEFA CAMPOS

El grupo de colaboradores Madre Josefa, se reúne los domingos cada quince días, en la comunidad de Bello a la formación humano-espiritual; esto con el objeto de crecer en una espiritualidad que permee la vida y sea estilo personal que se proyecta en la misión que cada uno de los colaboradores tiene a cargo. Como temario estamos compartiendo una espiritualidad más centrada en la dimensión del Ser, tratando a través de la meditación, ejercitarnos en la neutralización de pensamientos obsesivos, que nos distrae del momento presente y de la capacidad de admiración. En primer lugar hemos profundizado en una lectura más consciente y real de nuestra espiritualidad, y nos hemos dado cuenta que en muchas ocasiones estaba basada en prácticas de piedad y momentos puntuales litúrgicos. Por ello, nos hemos dado a la tarea de proponer un cambio de esos esquemas rígidos heredados de una religión occidental un poco monótona.

Comenzamos con un trabajo crítico sobre la consciencia de objetos, como medio de llenar un vacío existencial y que casi siempre pone a la persona más orientada al momento futuro que al momento presente (único lugar donde existe la vida). Cuando tratamos de completarnos con objetos mentales, emocionales o físicos, perdemos el norte de nuestro sentido de vida y por ello buscamos ansiosos algo que nos de la llamada “plenitud o paz interior” que anhelamos; en esa búsqueda nos perdemos y pasan los años con una gran insatisfacción personal; entonces un medio de afrontar ese malestar interior han sido recurrir a prácticas de piedad mecanizadas y repetitivas.

En los espacios formativos nos hemos dado cuenta de que esa búsqueda de completarnos con objetos externos, no nos ayuda a crecer espiritualmente. Lo que venimos trabajando a nivel personal es la conexión con la “Dimensión del Ser” el Reino del que nos habló Jesús y que está muy “DENTRO” de cada uno de nosotros. Para llegar a experimentar la “acción del Dios en la vida”, hay que estar en el “presente” de forma “consciente”. Nos hemos propuesto ser “observadores” de la disfuncionalidad humana, para ser generadores, no de reacciones, sino por el contrario de ACCIONES. Vivir desde la dimensión del Ser, es tratar de bajar a ese espacio interno de paz interior; es no interpretar de forma compulsiva las películas mentales que provienen del ambiente y de la propia irracionalidad cultural, para abrirnos a un espacio en el que sea posible dejar a Dios actuar en la vida de cada uno.

La experiencia de un Dios amor que impacto la vida de Madre Josefa y que posibilito que ella viviera a plenitud y proyectara su misión sin esfuerzo alguno; es la que cada uno de los colaboradores trata de “descubrir” en su vida; encontrar el sentido de vida que solo puede ser experimentado desde la apertura a una dimensión mucho más profunda que la mental.  A Dios solo se experimenta en el acontecer diario.

Un domingo al mes, los Colaboradores de Madre Josefa, nos damos cita en la Casa de Encuentros San José, para retirarnos, la contemplación de la naturaleza, la atención plena de lo que hacemos y la meditación-oración, nos posibilita centrarnos en esa dimensión “plenitud-paz interior” a la que queremos apuntar como una espiritualidad que se haga estilo personal y sea proyección carismática de la vida y obra de Madre Josefa en nuestra codidianidad.

Hna. Astrid María Zapata